¡Feliz día madrecita adorada!

¡Feliz día madrecita adorada!

CÁLIZ MATERNAL
Cuánto ansío que vivas junto a mí
tu fragor escondido que despierta
voluntades esfumadas, fuerza adormecida, valor desvanecido,
esperanza desmayada y sanación perdida.
Al estar junto a tu pecho
me siento como polluelo recién nacido
llorando por tu calor y energía
en todas la horas del día;
añoro cercanía de tus latidos,
sueño del frescor químico
divino que florece tu corazón,
alegría y libertad
abriendo tus pistilos brillantes
en la cibernética de la pasión.
Atraes con cielo y tierra fértil
al perdido que sufre desde el socavón…,
salvándolo de inminente muerte.
Abres tú cúpula natural amanto
para que repose tu hijo, sonriente…
aún hiriendo tu noble entraña viviente.
Eres galaxia bendecida
que me incitas escribir profundo verso,
inmensidad que simbolizas al propio universo.
No podemos negar…
ni la caída de su vigor
porque todo lo que das es bien,
piedad y pureza de amor.
Mujer… quimera… realidad,
ni los momentos negros y oscuros
rasgarán tu manto blanquecino
evitando que tus retoños tengan cansancio
doloroso envidia mohosa,
odio siberiano y egoísmo arenoso.

Te buscaré madrecita querida
sin final y sin medida,
eres luz de vida en mi destino juvenil
guía de mi caminar real
salvadora de aristas negativas
legado de mi quehacer
liberadora de ataduras punzantes
consagración del SI…
natura del incienso lunar
y templo del centro solar:
…Tengo frío, debilidad mortal miedo crucial,
depresión vital vergüenza colosal, pena circular..:
entonces ansío y busco tu arrullo sensitivo maternal.
Dadme tu imán para negar fangos hirvientes
que mancillan células vivientes;
escuchadme como siempre…
desde mi primer grito venidero hasta no sé cuándo
y dónde…, aliméntame con la bondad
de tu aliento celestial;
hazme crecer..
con tu efluvio globalizado calmando pavor,
desesperación, sufrimiento y sed.
Me quedo contigo y nadie más… por todo y nada…
hasta beber el absoluto ideal de tu cáliz maternal,
y vivir feliz como Dios en su gloria
con irradiación auroral.

Autor : Germán Posadas Narro

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *