
El Sindicato Nacional Médico del Seguro Social del Perú – SINAMSSOP, al tomar conocimiento de los hechos sucedidos en el Hospital Nacional “Carlos A. Seguin Escobedo” el día 29 de agosto, en horas de la noche, en donde bajo una supuesta acción fiscalizadora, la diputada Amalia Emilia Palomino Pacheco ha irrumpido en los ambientes de emergencia (tópico, centro quirúrgico y otros), sin respetar la esencia del trabajo médico y la relación médico paciente, vulnerando la Ley General de Salud, la Ley del Trabajo Médico, y otras normas conexas. Expresamos nuestro rechazo a este tipo de actitudes que solo buscan el protagonismo personal. Asimismo, nos solidarizamos y hacemos nuestro el comunicado del Cuerpo Médico del Hospital Nacional “Carlos A. Seguin Escobedo”, el mismo que difundimos a continuación para conocimiento de la opinión pública.
“Ante los lamentables hechos de hostigamiento y abuso de autoridad ocurridos en los últimos días, así como el incidente registrado la madrugada del 29 de agosto de 2026 en las instalaciones del Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín Escobedo durante la visita de la diputada Amalia Emilia Palomino Pacheco, el Cuerpo Médico manifiesta a la opinión pública, autoridades, pacientes y familiares lo siguiente:
- Respetamos la labor fiscalizadora, pero rechazamos el abuso:
No estamos en contra de la fiscalización por parte de los diputados del Congreso de la República, ni de ninguna iniciativa orientada a identificar y solucionar las deficiencias del sistema de salud. Sin embargo, rechazamos categóricamente que estas prerrogativas se utilicen para montar un espectáculo político, caracterizado por el maltrato a los trabajadores, la prepotencia y la desinformación. - Vulneración inaceptable de la privacidad y derechos del paciente:
Denunciamos, la vulneración de la privacidad y del derecho conculcado protegido por la Constitución del acto médico (médico-paciente), al ser objeto con la irrupción arbitraria de una comitiva de aproximadamente 8 personas en el área crítica de Shock Trauma a medianoche. Condenamos enérgicamente, dicho acto y más aún que se haya filmado a pacientes en estado crítico mientras se les realizaban procedimientos médicos de emergencia (como endoscopias), sin importar su delicado estado de salud ni contar con su consentimiento, violando flagrantemente su derecho a la privacidad y dignidad humana. - Atentado directo contra la seguridad y la vida de los pacientes:
Es temerario e inadmisible que las autoridades intenten ingresar a áreas estériles, como las Salas de Operaciones. Repudiamos la actitud de cuestionar y exigir que los médicos cirujanos y traumatólogos abandonen intervenciones quirúrgicas en curso para presentarse ante una autoridad política. Desconocer que interrumpir un acto quirúrgico pone en riesgo inminente la vida de los pacientes demuestra una grave falta de criterio, empatía y conocimiento de la labor médica. - Maltrato e incomprensión de la dinámica hospitalaria:
Rechazamos la actitud exaltada y las exigencias infundadas de la diputada hacia el personal de guardia. La labor médica en emergencia es dinámica: los especialistas deben evaluar pacientes en los distintos pisos de hospitalización, operar emergencias y, como todo ser humano, atender necesidades básicas como acudir a los servicios higiénicos. El hecho de retirarse furtivamente del hospital tras hacer esperar al personal de emergencia por más de 30 minutos, sin concluir la supervisión ni informar al Jefe de Guardia, denota una profunda falta de respeto hacia el gremio médico, la institución y sus trabajadores. - Exigimos soluciones reales para la salud pública:
Invitamos a los legisladores y autoridades a enfocar sus esfuerzos de fiscalización en solucionar las verdaderas deficiencias que padece nuestro sistema: la falta de medicamentos, la necesidad de material quirúrgico, renovación y mantenimiento de equipos médicos, falta de especialistas en nuestro hospital, y que son ajenos a la responsabilidad de los profesionales de la salud.
Atacar, culpar injustamente y usar de excusa a los trabajadores de la salud no resolverá la crisis sanitaria; por el contrario, solo vende un «circo al pueblo» que nos agravia profesionalmente.







