Personas del entorno de los postulantes a la Presidencia y analistas comentan cómo llegan los aspirantes al debate del JNE y al último tramo rumbo al 11 de abril. La experiencia política, los discursos y la imagen hacia la población están entre los pros y contras.
Las fortalezas y debilidades de los candidatos presidenciales en la recta final de la campaña
Personas del entorno de los postulantes a la Presidencia y analistas comentan cómo llegan los aspirantes al debate del JNE y al último tramo rumbo al 11 de abril. La experiencia política, los discursos y la imagen hacia la población están entre los pros y contras.
El último y definitivo tramo hacia las elecciones generales del 11 de abril arranca con los debates que organiza desde este lunes el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a dos semanas de la contienda. De acuerdo a la reciente encuesta y simulacro de El Comercio-Ipsos, a esta etapa llegan mejor posicionados en las preferencias ciudadanas Yonhy Lescano (Acción Popular), George Forsyth (Victoria Nacional), Rafael López Aliaga (Renovación Popular), Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Verónika Mendoza (Juntos por el Perú). Pero si bien han tenido méritos y fortalezas para ganarse su lugar, también arrastran debilidades que son reconocidas por personas de sus entornos –en la mayoría de casos– y que, según los politólogos Fernando Tuesta y Jorge Aragón, pueden marcar una diferencia en contra.
De cara a lo que resta hasta el día del sufragio, además, desde las distintas tiendas políticas se ha visto necesario reforzar determinados mensajes y afinar estrategias a fin de mejorar las débiles cifras que, a su vez, pueden implicar un liderazgo relativo. Actualmente, el líder de las encuestas no supera el 15% en intención de voto, mientras que por la misma época, en el 2016, la cabeza de las preferencias (por entonces Keiko Fujimori) alcanzaba más de 30%, según Ipsos Perú.
La pugna también es por sumar a los indecisos para lograr el tan ansiado voto popular y superar la valla electoral (al menos 5 legisladores en más de una circunscripción y al menos 5% de los votos válidos en la elección al Parlamento). Y es que mientras que en la misma época, antes de los comicios del 2016, alrededor del 20% aún no se decidía por alguna opción, la cifra actual bordea el 30% en un contexto distinto por el coronavirus y sus efectos. Estos no solo se han presentado en la salud y la economía, sino también en una campaña que –a decir de los analistas consultados y como las cifras lo demuestran– no ha generado el interés ni desatado las pasiones de otros tiempos.
Lo cierto es que, más allá de lo que pueda resultar del debate del JNE, la campaña se acelera por la proximidad del día del sufragio, lo que a su vez acerca más a los electores al momento de tener que tomar una decisión. Aunque hay tendencias, la pregunta es si habrá sorpresas.
Simulacro Ipsos El Comercio
Yonhy Lescano: marca personal, discurso atropellado
La última encuesta de El Comercio-Ipsos ubicó al líder de Acción Popular como el candidato con menor porcentaje de antivoto (36%) entre quienes encabezan las preferencias; es decir, existe una mejor actitud hacia su candidatura, reflejada en las cifras de quienes dijeron que definitivamente votarán por él o que podrían hacerlo (10% y 30%, respectivamente). He ahí una fortaleza, pese a un antecedente inmediato: en noviembre, su partido fue protagonista de la crisis política y su correligionario Manuel Merino tuvo un breve y muy rechazado gobierno.
Pero la marca personal ha sido clave para Lescano, según han referido analistas consultados por este Diario: una conocida figura política con casi 20 años en el Congreso, con una agenda populista que incluye defensa del consumidor y un discurso anticorrupción, y un personaje ubicado al centro del espectro político combinando posturas a favor de una mayor participación del Estado en sectores claves con otras que lo posicionan a la vez en un ala conservadora en lo social.
“Ha sabido sacar ventaja de algo que en el Perú no es muy común: decir que tiene experiencia política. En el Perú, donde rechazan a los políticos, él lo hace. Tiene que ver con una combinación: por un lado, la gente lo ha visto en el Parlamento, pero no en la Mesa Directiva, no defendiendo gobiernos o casos cuestionables; se lo ha visto muchas veces peleando desde el llano y criticando hasta a su propio partido. Y por más que le digan que Merino es de Acción Popular, él ha dicho cosas contra Merino. En ese sentido, se posiciona mejor”, comenta el politólogo Fernando Tuesta.
Pero recientemente ha tenido cavilaciones que le han valido tropiezos, y cuyo impacto aún está pendiente de conocerse. Afirmó sin mayor base que hay personas que habrían controlado el coronavirus mediante el consumo del cañazo (licor de caña de azúcar); ha señalado que el levantamiento de las patentes de las vacunas permitiría al Perú fabricar las dosis, pese a que expertos han advertido que nuestro país no tiene laboratorios con capacidad para fabricar vacunas para humanos; participó en un debate de América TV y Canal N donde, según un sondeo, no salió airoso; y levantó polémica al declarar que, de ganar la Presidencia, le solicitará al mandatario de Chile, Sebastián Piñera, la devolución del monitor Huáscar al Perú.
“Tiene muchas veces un discurso atropellado, al igual que Urresti o mucho más López Aliaga. Dicen cosas que no son reales. Para algunos sectores, es muy conservador”, apunta Tuesta. Aragón coincide en que Lescano “se va de boca” en ocasiones y añade que ello e incluso el hecho de no tener un plan de gobierno muy estructurado no lo comprometen de cara a la ciudadanía. Respecto de las falencias, Velarde admite que “siempre” hay cosas por mejorar, aunque prefiere no entrar en detalle: “No voy a ser yo el que públicamente haga un consejo, los consejos se formulan en privado”.
Como parte de su estrategia de cierre de campaña, Lescano buscará reforzar su presencia en los conos de Lima en estos últimos días luego de recorrer distintas regiones del país, incluyendo su última gira por el sur. Es ahí en donde, con 28%, les saca amplia ventaja a sus competidores. Puno, su tierra natal, ha sido su última parada.
Son precisamente candidatos de Acción Popular en Lima los que si bien le expresan su respaldo y o esperan con ansias en la capital para realizar recorridos, también critican parte del accionar del aspirante presidencial, demandándole un mayor trabajo en equipo y una mejor performance en el debate que viene ante los ataques que puedan venir de sus rivales. A su retorno a Lima, prevé reunirse con sus asesores y personas de su entorno para prepararse para el debate del JNE del miércoles.
George Forsyth: vende una imagen de estar en el campo, no es buen comunicador
La disputa por el segundo lugar y un eventual pase a segunda vuelta con Yonhy Lescano tiene, al momento, a George Forsyth liderando la pelea principalmente con Rafael López Aliaga, Keiko Fujimori y Verónika Mendoza. El exalcalde de La Victoria se mantuvo en el primer lugar de la intención de voto hasta febrero, caída que lo puso en empate técnico con el acciopopulista y que generó cambios en su entorno de campaña.
La principal debilidad que tuvo Forsyth en la mayor parte de su campaña es reconocida por Patricia Arévalo, candidata a la primera vicepresidencia: “Hemos cometido sin duda algunos errores, sobre todo al comienzo, que estuvimos demasiado concentrados en los viajes y poco concentrados en la prensa, que fue un error que estamos corrigiendo. Lo estamos viendo de una manera muy dinámica sin quitar el contacto con la gente”. Aragón rescata esa corrección: “Su fortaleza en este minuto es haberse dado cuenta del error y haber detenido la caída. Te da una idea de que ha habido cierta reacción”.
Tras el revés, la estrategia ha cambiado y se basa ahora en reforzar la presencia en medios –sobre todo considerando que no usa la franja electoral– y en resaltar lo que desde el equipo del postulante se considera una fortaleza: ser una propuesta de cambio y la única opción ante “los mismos de siempre”. El último miércoles, desde Piura, Forsyth compartió un mensaje en Twitter en esa línea: “En esta contienda nos enfrentamos no contra otros partidos, sino contra la mismocracia, su olvido y corrupción”. A esa táctica se suman las críticas directas a sus contendores y próximos viajes por la sierra central, el sur y oriente del país, según ha adelantado Rennan Espinoza, jefe de campaña.
“Los otros cuatro del debate del domingo [21] han sido congresistas, ¿qué hicieron? No es que puedan definir grandes logros en su paso por el Estado. En cambio, George sí puede exhibir logros en su paso por La Victoria”, dice Arévalo al resaltar otro punto a favor que considera en Forsyth.
George Forsyth en Carabayllo
Tuesta se detiene en el discurso en torno a La Victoria. Destaca que Forsyth ha sabido explotar la idea de que un político debe estar en el campo con la gente, intentando resolver problemas y poner orden. Y aunque no necesariamente lo haya hecho en el citado distrito, “la idea de estar en el terreno vende mucho y aparece como empático”. Otros valores que resalta en el exalcalde son el no tener tantos anticuerpos al ser nuevo en la política de alcance nacional y ser un “alumno aplicado” que escucha a su entorno para hacer cambios.
Pero la fortaleza de la novedad política, acota Tuesta, es a la vez una debilidad. “No tiene experiencia política. A veces, cuando ha tocado temas, es claro que no los domina. Su plancha es casi desconocida y su partido también. Pese a que Restauración Nacional era antes un partido medianamente conocido, Victoria Nacional no lo es. Hubiera necesitado más tiempo para construir una base mayor”, señala, aunque advierte que el desconocimiento y la falta de experiencia no han evitado triunfos electorales en el Perú.
Esa inexperiencia puede valerle una debilidad en el debate del JNE, indica Aragón, pues “no es un buen comunicador, es bastante limitado al plantear una idea y defenderla”.
Forsyth lidera las preferencias en el oriente y tiene ventaja entre las mujeres con 13%, un punto menos que Lescano. Quienes en marzo indicaron que votarán por él explicaron que lo hacen principalmente porque tiene las mejores propuestas y luchará contra la corrupción, mientras que las motivaciones fueron: es el único con capacidad para liderar el país, disminuirá la delincuencia, reactivará la economía, entiende al pueblo y es el menos malo de las opciones.
Con miras al debate del JNE, donde el candidato de Victoria Nacional se medirá en las duplas con Mendoza y Acuña, Arévalo afirma que “lo más importante es reforzar la idea de que Forsyth es el candidato de centro”. Nosotros somos el verdadero centro, un centro democrático. No un centro de inercia, es un centro de cambio”.
Rafael López Aliaga: sin medias tintas, no convocante y polarizador
Hasta enero, el candidato de Renovación Popular no pasaba del 1% ni del rubro ‘otros’ en las encuestas de Ipsos Perú. Apareció con 3% en febrero y subió a 8% de intención de voto en marzo, manteniendo una expectativa de cara al 11 de abril, aunque también dejando abierta la pregunta de hasta dónde puede llegar. La disputa del voto conservador principalmente con Keiko Fujimori, la politización de esa agenda, hacerla su bandera, ser visto como una opción más viable que la lideresa de Fuerza Popular y tener un discurso populista de derecha son algunos de los factores que analistas consultados por este Diario han mencionado para explicar la arremetida de Rafael López Aliaga.
De acuerdo al último estudio de Ipsos Perú, la principal razón de quienes dijeron votarán por él se dirige a la capacidad del empresario para reactivar la economía y dar empleo, mientras que lo respaldan en menor medida porque es el “menos malo de las opciones”. Hombres de 26 años a más, de los sectores socioeconómicos A y B y principalmente de Lima son los que lo apoyan.
Las razones del voto por Rafael López Aliaga. (Imagen: Ipsos Perú) Pero si bien ha tenido como fortaleza la notoriedad que le han permitido las encuestas, son él mismo y otras personas de su campaña quienes han generado autogoles. La Unidad de Investigación de El Comercio reveló que Renovación Popular tiene ocho personas que aspiran a ocupar un escaño en el Parlamento por distintas regiones, pero todas viven en Lima y su propio entorno desconoce de sus postulaciones.
López Aliaga ha intentado justificar esa improvisación señalando que escogió a sus candidatos por Zoom debido a que enfermó de coronavirus. No solo cayó en una ‘fake news’, sino que la difundió: se trataba de una presunta solidaridad y respaldo del Frepap, que fue negada por el partido. Se alió con el Frente Patriótico que lidera el excongresista Virgilio Acuña y que estuvo vinculado a Antauro Humala, lo que le valió críticas de su propio candidato a la segunda vicepresidencia Jorge Montoya; y también ha anunciado el apartamiento de una candidata al Congreso por Pasco –que admitió no conocer dicha región– y de su candidata a la primera vicepresidencia Neldy Mendoza, pese a que el plazo para renuncias ya venció.
Inefables frases también han acompañado al candidato. Por ejemplo, al ser consultado por la prensa sobre el caso de Ana Estrada y la eutanasia, refirió que “si una persona se quiere matar es libre, si se quiere matar búsquese un edificio y se tira”. Asimismo, en una entrevista en Willax planteó que a menores violadas se les envíe a un hotel cinco estrellas por nueve meses para que luego decidan si se quedan con su bebe o lo dan en adopción. Al ser confrontado sobre esas declaraciones en una entrevista con este Diario, López Aliaga optó por un tono agresivo y falsamente acusatorio.
En Renovación Popular aseguran que varias declaraciones de López Aliaga han sido sacadas de contexto o que existe una campaña contra el candidato. Esto es ratificado por Jorge Montoya, candidato a la segunda vicepresidencia, aunque reconoce: “Cuando hay críticas y estas son comprobadas y hay errores, se corrigen”. López Aliaga ha estado esta semana en Cajamarca, Cusco y Junín. Alista aún más viajes, adelantó Montoya. El también candidato al Parlamento asevera que las fortalezas de López Aliaga están en su discurso directo, sobre todo el ligado a la lucha contra la corrupción y generación de empleo, pues “no hay candidato que se le acerque en esas propuestas”. “Debilidades no tenemos. Podemos tener algunos puntos menos visibles que otros, y que tenemos que hacerlos resaltar. Nos ha faltado cubrir más áreas para poder llegar a más población, no nos da tiempo a llegar a todo sitio”, añade.








