A raíz del Covid-19, una exministra de Salud hizo un reconocimiento de la cruda realidad de las condiciones de trabajo de quienes trabajamos en primera línea atendiendo a los pacientes durante la pandemia: “Con perdón de los que me puedan estar escuchando, pero realmente nosotros, el Estado, somos uno de los peores maltratadores de nuestros trabajadores. Las personas que trabajan en salud se están arriesgando, no tenemos todo lo necesario para protegerlos; sin embargo, no nos organizamos para proteger a nuestro personal”.
Va transcurriendo el tiempo y, en el caso de EsSalud, estas palabras mantienen plena vigencia, porque los verdaderos “héroes civiles de la pandemia del Covid-19” estamos en iguales o peores condiciones que antes. El problema no es la falta de recursos. EsSalud, en el año 2025, dispuso de un presupuesto anual de 17 mil millones de soles; en el 2026, este presupuesto se ha incrementado a 19 mil millones de soles, recursos suficientes para dar buena atención a los asegurados y mejorar las condiciones de trabajo. Efectivamente, el problema no es la falta de recursos; el problema es la falta de gestores.
Señalando la realidad de ese momento, predecía lo que vendría: “…miren toda la desorganización que tenemos, por eso digo, necesitamos una direccionalidad, necesitamos una idea conjunta… tal vez debiéramos comenzar por hacer bien lo que hacemos, no importa bajo qué modelo, pero, aunque sea eso, hacerlo bien, en lugar de seguir peleando por ochenta reformas que al final nunca las vamos a cumplir… lo más importante es ser, en estas circunstancias, un poco más pragmáticos y empezar protegiendo lo más importante que tenemos, que es nuestro recurso humano”.
Si bien al sistema de salud le falta direccionalidad, siempre hay un inicio. El Decreto Supremo N.° 019-2025-SA, que aprueba el Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Salud, fortalece su función rectora en el sector salud. Las enfermedades son únicas: la diabetes, la hipertensión arterial, el cáncer… Se necesita unidad de ideas y unidad de acciones en beneficio de los pacientes.
En este marco, el trabajo de los profesionales de la salud está regido por leyes de ámbito nacional; alcanza a todos, independientemente del subsector público donde trabajen. Así como las remuneraciones no tienen por qué ser diferentes, las actividades asistenciales de consulta externa, intervenciones quirúrgicas y atención de emergencias tampoco tienen que ser diferentes; sin embargo, EsSalud pretende imponer arbitrariamente disposiciones de programación asistencial contrarias a ofrecer mejor atención a los asegurados, sin ningún criterio técnico. Este despropósito podría evitarse si EsSalud contara con gestores técnicos y los encargados de la rectoría del sector asumieran sus funciones según les corresponda.




