Decenas de servidores limpian, barren, pintan y arreglan apurados la cara del viejo Hospital Nacional Almanzor Aguinaga, olvidado y abandonado a su suerte por esta ineficiente gestión. Mañana llega la presidenta ejecutiva, Fiorella Molinelli, para inaugurar con mucho marketing y ruido mediático algunas remodelaciones que seguro las presentará como grandes obras, cuando en realidad son una lavada de cara. En un año de pandemia con sus graves consecuencias, ella nunca visitó el Almanzor Aguinaga, siquiera a dar su voz de aliento y respaldo a los profesionales médicos y trabajadores.
Apurados limpian la cara del Almanzor Aguinaga porque mañana llega Molinelli y su circo mediático





















