La crisis de EsSalud y la sostenibilidad financiera

En el artículo anterior hicimos ver que en los problemas de gobernanza en EsSalud estaban directamente involucrados los empresarios a través de sus representantes en el Consejo Directivo como instancia máxima de decisión en la determinación de las políticas, los lineamientos, y la aprobación del presupuesto institucional; sin embargo, a pesar de ello, tenían una actitud permisiva del presidente ejecutivo que, literalmente y por declaraciones del mismo representante de los empresarios: “hace lo que quiere, nombra y saca gente… El caos viene porque hay un pésimo manejo desde arriba, desde la gestión”.
Pero hay un tema que va en paralelo a esta mala gestión: es el financiamiento de EsSalud. Sobre este punto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) realiza periódicamente estudios financieros actuariales, siendo los últimos de los años 2018 y 2022; de la misma manera, el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (FONAFE) anualmente presenta un Informe de Situación Económica Financiera y Sostenibilidad de EsSalud. Ambos estudios evalúan la sostenibilidad financiera y operativa; ambos estudios han señalado los riesgos; y ambos estudios han identificado deficiencias de gestión.
Uno de los problemas que afectan la sostenibilidad financiera es la creciente deuda de los empleadores, privados y públicos, a EsSalud. Según fuentes de la misma institución, al cierre del año 2024 esta deuda supera los 5 mil millones de soles, de la cual aproximadamente el 60 % (3 mil millones de soles) corresponde a empresas privadas; y el 40 % restante corresponde al sector público.
Otro de los problemas es la disminución en las aportaciones que algunos empleadores, públicos y privados, se han visto beneficiados por leyes populistas, disminuyendo significativamente los ingresos económicos de EsSalud. Así, por los trabajadores del seguro agrario, los empleadores privados iniciaron aportando solo el 4 % del ingreso mensual del trabajador; y por los trabajadores del sector salud y educación, el gobierno como empleador solo aporta a EsSalud el 6 % del ingreso mensual. Sin embargo, a pesar de ello, no hay diferencia en las prestaciones de salud, sociales y económicas que reciben sus trabajadores. Considerando el número de beneficiarios del seguro en estos tres casos, superaría los 2 millones de asegurados; esto es, más del 15 % del total de asegurados beneficiados con menos aportaciones.
Lamentablemente, desde el Congreso de la República, se continúan generando leyes desfinanciadas que benefician a empresarios y al gobierno, y perjudican a EsSalud.
(*) Secretario General del Sindicato Nacional de Médicos del Seguro Social – SINAMSSOP

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