Lo dijo un médico de un hospital de EsSalud hace 15 días:
“Estimados colegas, la situación del hospital ha llegado a un límite crítico respecto a disponibilidad de insumos. En mi servicio de neurocirugía falta casi todo, no hay clips, no hay válvulas, no hay drenajes, no hemostáticos, entre otras cosas; y ahora, no hay ni tomografías, y no porque no se haya hecho la gestión, sino, como todos saben, no hay compras, e incluso se debe a proveedores quienes ya no quieren vender. En estas condiciones es muy difícil seguir operando como hasta ahora se ha venido haciendo. Las causas son muchas: no hay presupuesto, problemas logísticos, licitaciones que nunca salen, inestabilidad laboral en el personal, procesos de compra local lenta que tarda hasta 40 días, etc.”
Lo dijo el Consejo Directivo del Cuerpo Médico del Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín de Arequipa:
“Colapso del centro quirúrgico, la situación de desabastecimiento ha paralizado las cirugías, generando un embalse de pacientes que verán postergadas sus intervenciones quirúrgicas. Esto incrementa exponencialmente el riesgo de complicaciones, dada la alta complejidad de sus patologías. Riesgo inminente en áreas críticas: áreas vitales como Emergencia, Shock Trauma, Cuidados Intensivos, Cuidados Coronarios, Hemodiálisis, Oncología y Oncohematología no cuentan con los insumos médicos ni terapéuticos mínimos para garantizar procedimientos seguros. La falta de fármacos y dispositivos impide brindar el soporte vital óptimo que requieren nuestros pacientes”.
Los que vivimos la atención cotidiana de los pacientes asegurados palpamos y sentimos las deficiencias y necesidades, damos fe de la ausencia de un mando o dirección y evidenciamos paradojas del mal uso de los recursos. El motor del funcionamiento de EsSalud es el personal profesional y técnico asistencial; sin embargo, las autoridades se dan el lujo de contratar como locadores de servicios a 4,000 trabajadores administrativos. Esto significaría un gasto anual superior a 200 millones de soles. Difícil no pensar que habría un interés crematístico en algunos o muchos funcionarios, y que poco es su interés atender las reales necesidades de los asegurados.
Estas actitudes serían juegos deliberados en pared con algunas voces privatizadoras que ya están frotándose las manos hablando de una “necesidad” de hacer gestión privada en EsSalud. Ello definitivamente aumentaría los costos y afectaría la sostenibilidad financiera. Si en verdad les preocupa la corrupción, entonces que los representantes de los empresarios en el Consejo Directivo de EsSalud hagan algo por combatirla; si no, solo serían comparsa de los corruptos.




